viernes, 14 de marzo de 2008

Off We Go

La semana santa significa para mí lo mismo que para la mayoría de los criados por curas. Días feriados. Mi familia se junta, no come carne y una tía vieja me trae el mismo conejo de chocolate desde que tengo memoria, comprado en una precámbrica confitería porteña a una señora aún más vieja que mi tía, que sabe de mi vida más que yo mismo. No creo en la llegada del hijodedios, ni en su heroica muerte para librar el pecado del mundo, ni en su resurrección.

Igualmente festejo su llegada como una fresca brisa en una sofocante tarde de verano.Y gracias a la incondicionalidad de quienes me acompañan en esta larga y sinuosa carretera, puedo darme el lujo de honrar uno de los pilares que mantiene mi existencia en esta vasta llanura de hastío. Y deseo honrarla con esta travesía en todo su amplio sentido, con sus más y sus menos, de forma realista, con sus imperfecciones, porque sube y baja y se zarandea, pero permanece. Por ustedes, bastardos veneradores del exceso… y por la amistad.

Mr. Burzum

2 comentarios:

Alejo dijo...

Parece que le estamos dando a las maltas desde temprano...
Gato

Kco dijo...

jajajajajajajaja